
EXTRANJERO ETERNO
Deambulo por calles silenciosas, entre luces parpadeantes y sombras que se alargan sin destino.
No pertenezco a ningún lugar, pero capturo instantes como quien busca señales en el vacío.
El mundo es vasto, desconocido, siempre en movimiento, pero en cada imagen encuentro una pausa, una verdad efímera.
Mi viaje no es solo por ciudades, sino por el tiempo, por recuerdos borrosos y futuros inciertos.
Cada disparo es un intento de comprender, de hallar la quietud en lo fugaz, la belleza en lo inadvertido.

Las luces de la ciudad, la soledad de la noche, los ecos de pasos ajenos—todo es parte de mi búsqueda incesante.
Acompáñame en esta travesía sin destino, donde la fotografía es el puente entre el misterio y la aceptación.
Aquí, entre reflejos y penumbras, la incertidumbre del presente se transforma en algo eterno.
Observo con ojos nuevos, dejo que el universo hable en cada imagen.
Porque solo en la quietud de un instante, el viajero solitario encuentra su hogar.